Vivo en ninguna parte. Debe ser por eso que no tengo puertas ni ventanas. Debe ser por eso que cuando la tarde se apaga, una pena indescifrable me salta al cuello y me desangra sin misericordia. Debe ser por eso que este malgastado cuerpo tiene una pereza eterna para el sueño. Y debe ser por eso que hasta la desesperanza y el odio se marcharon sin despedirse, como si su precaria necesidad de amparar su saña y su desdicha fuese más urgente que la prisa mía por verte y tocarte.
EN EL FONDO EL OLVIDO ES UN GRAN SIMULACRO / NADIE SABE NI PUEDE / AUNQUE QUIERA / OLVIDAR / UN GRAN SIMULACRO REPLETO DE FANTASMAS